viernes, 14 de noviembre de 2008

EL RETARTO DE MARÌA



ustedes, pueden ver que este es mi retrato

como has cambiado ,Marìa de la primera infancia

hasta ahora, como los años te han desgastado

ya , no eres la misma, de ayer, quizàs sea para mejor

pero son etapas de la vida, y que lindo recordar ,con amor

todos los sueños de niña, infancia serena, y tranquila

adolescensia divina , jamàs olvidarla



hoy soy yo amigos la del retrato donde quedaràn mis

huellas ,marcadas en un solo verso, en donde la primavera

me sonrìe, en una plaza desnuda y vacìa donde dibujo la luna

en un papel arrugado donde mi vida es una alegrìa y tambièn vacìa

donden me anidan los recuerdos de una tarde gris del primer amor

Vengo de cien caminos y vertientes, alma y cuerpo agotados y dolientes



Vengo sin pretensión, sin ambiciones, con una alforja llena de canciones,

Vengo hacia ti como la luna llena, de tantas fases y rodar cansada;

Se me ablanda la piel de las ideas yo soy en parte sentimiento intenso

y en parte soy sentido que espoleas.El viento se hace un nudo en torno mío,

y me invita a bailar bajo las ramas; con tono de expresión definitiva,

de mi propio retrato autor kini 30.

2 comentarios:

larubiabaires dijo...

Gracias linda amiga por visitarme y que bueno encontrate por aki también!!!!! besote enorme

maria larco dijo...

Con pequeñas cosas, gestos, ternuras, mimos, sonrisas podemos muchas veces cambiar la vida de alguien y darle en un segundo de esperanza o hacer que brille su mirada o tocar su vida y dejar huellas para siempre.

¿De qué sirve pasar por la vida de la gente sin dejar huella alguna?

¿Sirve el dinero cuando la soledad, la enfermedad, el dolor nos hacen añicos el alma? No, no sirve.

¿Sirven los títulos, los honores, los premios cuando nos sentimos solos? No, no sirven.

¿Sirve cambiar la vida de alguien y regalarle una caricia, un decirle con la mirada: estoy aquí, un abrazo que lleve el calor a ese ser que lo necesita? Sí, sirve y mucho.

Podemos transformar en segundos la vida de otra persona.

No hace falta un titulo para ello, ni dinero, solo amor.

Un corazón lleno de amor que solo busque dejar en otro ser una huella profunda.

Seremos recordados por las huellas que dejamos y por aquello que dimos con amor. Sembremos solo amor.

Seguramente cosecharemos más de lo que nos podemos imaginar